En esta homilía, el Padre Javier Carralón nos invita a contemplar un acontecimiento lleno de esperanza para toda la humanidad: el nacimiento de la Santísima Virgen María, aquella que fue elegida por Dios para convertirse en la Madre de Jesús y, desde la Cruz, también en nuestra Madre celestial. Su nacimiento anuncia la cercanía de la salvación, porque a través de María llega al mundo Aquel que viene a salvarnos.
El Evangelio nos presenta el misterio de Jesús, el Emmanuel, el 'Dios con nosotros', y nos recuerda que Dios quiso entrar en nuestra historia a través de una familia y del sí generoso de María. La Natividad de la Virgen nos invita a reconocer que Dios también nos ha dado una Madre que camina con nosotros, nos acompaña en nuestras luchas y nos conduce siempre hacia su Hijo.
María no solamente nos dio a Jesús al mundo; como Madre celestial, también desea ayudarnos a nacer a una vida nueva, a crecer en la fe y a alcanzar la vida eterna. Como una madre que cuida, protege y guía a sus hijos, la Virgen María nos acompaña en nuestro camino hacia el cielo y nos enseña a confiar plenamente en Dios.
Que esta reflexión te ayude a preguntarte: ¿Estoy permitiendo que María me acerque cada día más a Jesús? Hoy celebramos el nacimiento de nuestra Madre celestial y damos gracias a Dios por regalarnos su presencia y su amor. Pongamos nuestra vida en sus manos y pidámosle que, así como dio a luz al Salvador, nos ayude también a nacer para el cielo y a vivir siempre cerca de su Hijo.

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