Otro asesinato cruel y despiadado, decidir acabar con la vida de una persona porque tiene una enfermedad terminal o degenerativa que...
... cada vez le va a hacer llevar una vida más difícil y dolorosa. Pero, esto es solo un pretexto, con la frase de “vida digna” lo que se esconde es disminuir los costos que eso implica para el estado.
Si Dios permite que una persona sufra en esta tierra es para algo “todo lo permite Dios para el bien de los que ama” Rm8,28. El purgatorio y el infierno es una realidad, y esos sufrimientos van a servir para la salvación del enfermo o para evitar pasar por el purgatorio, e incluso para la salvación de sus propios familiares, de aquellos que piensan en avalar ese crimen -averiguar sobre la vida de Santa Liduvina y sobre el purgatorio-. Incluso muchos familiares lo avalan para evitar tener que lidiar con un enfermo y con lo que eso representa de sacrificio a la familia, es un pensamiento egoísta, porque toda persona merece morir naturalmente y no por determinación de los hombres, los cuales claramente no son Dios.
Enfermos, ancianos, discapacitados, entre otros no pueden ser condenados a muerte, no han cometido ningún crimen atroz para ser asesinados, y lo más triste que es con el aval de sus seres queridos.
Lo que sucede es que en este mundo hedonista y patas arriba, se piensa que el dolor y el sufrimiento se debe evitar a toda costa, pero se olvidan de: “Bienaventurados los que sufren porque ellos serán consolados” Mt 5,4.

Conoce el Mensaje de la Divina Misericordia y a Santa Faustina Kowalska.
WhatsApp: (57) 310 754 8812
Email: linea@divinamisericordiasf.org